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martes, 1 de febrero de 2022

Perversos narcisistas. Manipuladores


A veces las víctimas necesitan toda una vida para poder verbalizar y compartir con otras personas el abuso recibido. Hablar, denunciar, es la única forma que existe de sanar y de comenzar a quebrar este sistema tan machista, injusto y perverso presente en tantos ámbitos.
Recuerdo el día en que vi el video de Gabby Petito y su novio, Brian Laundrie, la policía los detuvo en una carretera de Utah, porque varias personas llamaron denunciando que él estaba golpeándola en la calle.
Lo primero que me llamó la atención fue verla llorar sin parar durante toda la grabación. Estaba angustiada, le costaba hablar, pero aún así dejó claro que la culpable era ella. Afirmó haber iniciado la pelea y dijo que sufría de ansiedad.
Después de escuchar sus versiones los oficiales decidieron dejarlos ir sin presentar cargos contra Gabby, sí, contra ella, ya que la consideraban la agresora y a él la víctima (mi primer WTF) siempre y cuando pasaran la noche separados. Ella se quedó en la furgoneta en la que viajaban y él en un hotel. Claro, quién se iba a imaginar que a una joven de 22 años cuya vida y relación tan perfectas, documentadas paso a paso en su maravillosa cuenta de instagram, le pasaría algo malo.
Bueno, la imagen perfecta de la pareja recorriendo Estados Unidos estaba muy lejos de la realidad. Él se presentaba como un amante de los animales, de la naturaleza, artista y novio perfecto. Una mosca muerta, así que nada de raro que a ella la vieran como a "la loca histérica" y a él como "al tipo relajado y buena onda".
Queda claro que la policía no tenía idea de que la mayoría de las mujeres maltratadas se autoinculpan y mienten para proteger a sus agresores. Esa actitud, aunque crean que es sorpresiva, es más recurrente de los que se cree, porque las víctimas confunden la manipulación emocional con amor.
Al parecer tampoco tenían idea de que así actúan los narcisistas y más si son perversos narcisistas, como en este caso. Son seres con nula empatía y sólo buscan satisfacer sus propias necesidades. Con ese tipo de personalidad lo habitual es que tengan seducido a todo el entorno. Son manipuladores, capaces de poner hasta a la propia familia en contra de sus víctimas y su destrucción puede ser muy lenta y muy muy sibilina. Cuando sus víctimas se dan cuenta de que algo anda mal, ya están aisladas, sin dinero, muchas veces con hijos, sin ninguna red social y psicológicamente hechas un estropajo.
Son psicópatas, sádicos que se alimentan de menospreciar, humillar y chantajear. Desgastan a tal punto al otro que pierde el hilo, puede llegar un momento en que terminan llorando en una esquina como un animal acorralado sólo por hacer un simple comentario y el narciso no ha tenido que ponerle ni un dedo encima. Porque así son. El chantajista emocional es un manipulador que consigue dominar al otro a través de la culpa, haciendo sentir al otro que es mala persona, que no sabe amar bien, etc., y de ese modo lentamente la pareja comienza a estar atrapado en las redes de estas personas siempre insatisfechas e insaciables.
Por otro lado, me llamó mucho la atención algo que es también bastante habitual hoy en día, la sensación de que cada vez los relatos en redes sociales sobre las vidas son más épicos pero las vidas en sí mismas son menos significativas (personas que están más interesadas en lo que piensan de ellas unos desconocidos de Instagram que de su propio bienestar). Lo que se cuenta y muestra (cada vez más maravilloso y grandioso) se distancia mucho de lo que realmente se vive.
Todo esto genera situaciones conflictivas que repercuten en la salud mental. El ser humano es bastante adaptativo. Pero llevar una vida fingiendo que todo es una maravilla y que la realidad sea una vida de mierda, no es nada fácil de mantener en el tiempo. A la larga pasa la cuenta.
Siguiendo con la historia, dos semanas después de la parada policial, la familia de Gabby perdió todo contacto con ella. De hecho, se cree que los últimos mensajes no son suyos, sino que Laundrie se hizo pasar por ella.
Luego de perdido su rastro, pasan dos semanas más y Laundrie vuelve solo a su casa (la pareja andaba recorriendo y documentando en Instagram su viaje en una furgoneta equipada por Estados Unidos, "vida en furgoneta", le llamaban a su aventura).
La familia de Gabby denunció su desaparición y acusaba a Brian de ser el responsable y de negarse a decir dónde se encontraba la joven, pero la policía aclaró que NO lo consideraba sospechoso. Durante semanas él siguió libre sin dar respuestas de su paradero, hasta que un día desapareció. En ese momento la policía y el FBI comenzaron a buscarlo, pero ojo, no había sido acusado ni nombrado sospechoso (WTF).
Unos días después encontraron a Gabby muerta, la habían estrangulado.
Yo me quedé en esta parte de la historia, hasta hoy que me enteré que después de un mes de desaparecido lo encontraron muerto. Se había pegado un tiro en la cabeza.
A mí lo que me da una rabia terrible es ver cómo el machismo y las relaciones de poder ubican a las mujeres en una posición de vulnerabilidad en comparación con los hombres y para colmo hay que pedir disculpas y hacer aclaraciones cada vez que exponemos la vulnerabilidad de las mujeres porque siempre aparece una crítica, una descalificación (feminazis, putas, zorras, brujas, marimachas, locas histéricas).
La policía no sólo la amenazó con levantar cargos en su contra por considerarla la agresora, teniendo testigos que vieron cómo él la golpeaba, sino que no les importó el drama humano. La vieron angustiada, en el video se aprecia que no está bien y ni así empatizaron con ella, pero sí empatizaron con un psicópata. Al despedirse de él lo hacen chocando puños (WTF).
Desde niñas nos enseñan a no llamar mucho la atención. Es peligroso.
Es ser una creída. Es ser una cursi. Es ser una levantada de raja. Una prepotente. Una marimacho. Una bruja. Una histérica. Una sabionda. Una mandona. Una caprichosa. Una gritona. Y si eres demasiado segura no te va a querer ningún niño. Si te enojas no te van a tomar en serio. Si reclamas te tomarán por loca y acabarás sola o como la vieja de los gatos.
A nadie le gustan las niñas que no son damas.
Las últimas marchas de las mujeres del 8 de marzo dieron bastante que hablar, en varios países se quejaban de que las mujeres se habían portado muy mal, “destrozaron la ciudad”, decían.
Yo pensé en ese momento, prefiero ver mujeres unidas destruyendo la ciudad por defender sus vidas que los hombres por el marcador del fútbol.
(Ya sé, ya sé, notallmen)

 


               


 














miércoles, 30 de diciembre de 2020

Ojo con las peleas que se orquestan justo para las fechas importantes



¿Cómo van esas reconciliaciones de fin de año? Ojo con las peleas que se orquestan justo para aniversarios, cumpleaños, días especiales. Típico que para las fechas importantes los narcisos manipuladores se enojan. Así se van y vuelven cuando quieren. Les gusta pelear, sabotear las relaciones y se inventan cualquier excusa para hacerlo.
Son relaciones abusivas. Personas tóxicas que dañan a quienes los quieren porque cuando alguien de verdad quiere, lo demuestra con hechos.
No sólo es importante alejarse y poner límites a la gente tóxica, también es necesario analizar las “inmunodeficiencias” emocionales de quienes no logran detectar o defenderse de las conductas manipuladoras.

Pd: en la foto tomando sol de invierno. Aunque 26 grados no es tan invierno, no? 


jueves, 17 de enero de 2019

Nos han educado para aguantar impertinencias, abusos de confianza y opiniones ofensivas con una sonrisa.



Nos han educado para aguantar impertinencias, abusos de confianza y opiniones ofensivas con una sonrisa. Nos han educado para no darnos cuenta de cuando están manipulándonos o minusvalorándonos. A tolerar para evitar el conflicto. Pero es que sonreir no es la solución. Tolerar no es la solución. No hay que sonreír si ofenden. Si algo ofende hay que decirlo. Hay que defenderse. Hay que enfadarse si es necesario. Poner límites. Hay que aprender a poner límites a las personas que nos causan mal. Aunque sean tan cercanas como amigos, pareja o familiares.
Estamos obligados, por amor propio, a liberarnos de las relaciones tóxicas. No es ser egoísta, es cuidar de uno mismo. En las relaciones tóxicas se pierde el respeto, crece la angustia y la impotencia. Por eso, hay que ser selectos al elegir las relaciones y rodearse solo de las personas que aportan.
No es tan difícil, sólo hay que aprender a reaccionar para poder parar esos abusos.







lunes, 16 de abril de 2018

Cuidado con la culpa

CULPAR al otro es el recurso fácil que usa todo manipulador.
Cuidado con la culpa y todo su discurso tóxico.







domingo, 26 de marzo de 2017

Relaciones tóxicas. Aprende a decir NO.

Las relaciones tóxicas se producen en todas las esferas de la vida y sus dinámicas de funcionamiento son muy similares siempre.
Hay personas que no saben cómo reaccionar cuando perciben algún tipo de abuso. Se sienten paralizadas cuando familia, amigos, compañeros o cercanos les piden algo que no desean hacer, no saben decir no.
Son personas que no se sienten respetadas y no saben cómo hacer que las respeten.
Lo primero es reconocer que esas relaciones hacen daño. No hay que dudar ni un momento en dejar claro cuáles son los límites que nosotros ponemos y hay que ponérselos a quien sea. Hay que aprender a decir NO y no sentirse culpable por ello.
Nos han educado desde pequeñitos a aguantar impertinencias, abusos de confianza y opiniones ofensivas con buena cara. La idea es evitar conflictos, pero tolerar no es la solución cuando nos quieren manipular, chantajear, acosar, minusvalorar o abusar. En todas las relaciones personales hay momentos de conflicto, pero existen personas que van más allá de un conflicto puntual. Son personas que quitan energía, tiempo, alegría y hacen sentir mal: son los "chupasangre" emocionales.
Para ser emocionalmente libre y tener una vida feliz y equilibrada hay que abrir los ojos ante la realidad: algunas relaciones son tóxicas, así de simple y claro.
No hay que sonreír y hacerse el tonto cuando nos ofenden. Hay personas que les sale más fácil decir SÍ cuando lo que quieren es decir No, porque prefieren sentirse integrados a algo, aunque no sea de su agrado. Son los típicos "Nunca quedas mal con nadie", los políticamente correctos. Pero no, eso no se puede tolerar cuando nos sentimos pasados a llevar. Sonreír no es la solución. Si hay algo que molesta u ofende hay que decirlo.
Tenemos derecho a enojarnos y mucho.
Debemos defendernos. Tenemos todo el derecho a poner límites. Incluso podemos irnos y tener una vida alejada de los patrones de las relaciones tóxicas y dañinas.
Yo me he encontrado en la vida con gente tóxica, Yo me he topado con "amigas" chupasangre. De ésas que te hablan con palabras lindas, te enredan con su falso abrazo. Las aduladoras que pueden llegar a hablar mal de otras amigas para que te alejes de ellas, para poder tenerte para sí mismas. Primero te admiran, quieren saber todo de ti, sacarte todo lo que te envidian. Luego empiezan las comparaciones y de un día para otro deciden odiarte y se convierten en tus enemigas. Hasta las redes sociales se convierten en buen escenario para ser tus "troll" o "haters".
Es nuestra obligación parar esas relaciones dañinas que no aportan. Puede costar años aprender a hacerlo pero cuando aprendemos a respetarnos no supone problema. Quizás seguiremos encontrándonos con quienes, por mucho que hayamos dado antes, no acepten que no estemos dispuestos a dar algo que quieren de nosotros y se enfaden. Pero la primera responsabilidad que tenemos es con nosotros mismos y nuestros límites, deseos, compromisos reales. No es nuestro trabajo cumplir las expectativas irreales de otros, aunque se sientan defraudados. No somos responsables de la vida, rabia e inseguridades de nadie.
Se puede aprender a decir no sin miedo a que dejen de aceptarnos por ello. Se trata de respeto y de confianza. Una confianza que nos hará enseñar a nuestros hijos a ser respetados, y a hacerse respetar.












miércoles, 10 de agosto de 2016

Relaciones tóxicas.

Estamos muy equivocados al pensar que la violencia de género o intrafamiliar sólo son las mujeres muertas que aparecen en las noticias o las que acaban hospitalizadas de una golpiza. La verdad es que muchas veces los maltratadores no pegan porque no les hace falta. La violencia de género es una violencia de control, de poder, el objetivo es romper la capacidad de decisión de la víctima, dejarla sin voluntad para que nunca salga de esa relación.
A las mujeres agredidas les cuesta ser conscientes que viven en una relación tóxica, defienden a sus maltratadores y se autoinculpan. Las lesiones psicológicas suelen ser más graves que las físicas.
Y flaco favor hace esta sociedad (empezando por la familia) que siempre se las arregla para encontrar la manera de culpar a las víctimas.
Por eso es tan necesario el encuentro "terapéutico" con una amiga, amigo, pareja, terapeuta, con quien quieran. No podemos decir a otra mujer, o a cualquier otra persona, cuándo está siendo libre o cuándo no. Sólo uno mismo puede ejercer la propia libertad. Lo que podemos hacer es acompañar, escuchar, dar información, decir que el buen amor cura, repara, no hace daño.