miércoles, 5 de agosto de 2020

No hay que dejar llorar a los hijos

Los niños chicos lloran cuando necesitan algo (hambre, sed, frío, calor, sueño, cansancio); también lloran cuando se sienten solos, tristes o tienen miedo.

Generalmente a las primeras necesidades los padres no dudan en prestarles atención. Frente a las segundas necesidades muchos dicen: "está manipulando", "es demasiado regalón".

Puede que para el adulto que aprendió a no pedir amor sean tonteras sin importancia esas necesidades, pero para el niño son muy importantes.

No hay que dejar llorar a los hijos solos sin consuelo, nadie pide lo que no necesita.



viernes, 24 de julio de 2020

La forma en qué criamos sí importa, es clave


Por esto es tan importante informarnos. Si hasta hace nada (los años 80 fueron ayer) se operaba sin anestesia a las guaguas y por muuuucho tiempo se ha creído que castigar, golpear, maltratar y violentar de distintas formas es una buena manera de educar a los hijos, es porque hay mucha desinformación, mitos y mentiras con respecto a los bebés y niños.

Yo intento compartir, en palabras simples, lo que las últimas investigaciones en neurociencias y apego dicen.

La crianza respetuosa es una oportunidad de nuestra generación. Podemos leer e informarnos cuando queramos, no hay excusas. Las evidencias están ahí, a un click si lo queremos. Hoy se sabe a ciencia cierta que los buenos tratos fomentan la salud mental. Cada uno es responsable de las elecciones tomadas. Somos mujeres y hombres grandes.

La forma en qué criamos sí importa, es clave. Lo más importante que podemos hacer es criar seres humanos felices, sanos mentalmente. Alguien repleto de cuidados y de amor no se dañará así mismo ni dañará a otros.

Estoy segura que con información podemos hacer cambios.


miércoles, 24 de junio de 2020

No puedo respetar a quien empatiza con violadores, con asesinos.

Yo soy una defensora de la libertad de expresión pero, ¿qué se puede hacer con personas que justifican y hasta defienden el asesinato de miles de personas? ¿Que se pasan por el forro los Derechos Humanos? ¿Se hace oídos sordos? ¿Aplica esto también para amigos?
Hasta hace poco estaba convencida que sólo basta con respetar las opiniones aunque sean contrarias, pero ya no estoy tan segura. A ver, no me molesta que se discrepe. Sigo creyendo que no se puede estar de acuerdo en todo y que el debate aporta.
De hecho, hay temas que cuestioné, algunos los corregí, cambié de opinión y perspectiva. Pero no puedo respetar a quien basa su opinión en el fascismo y el desprecio por los Derechos Humanos. En países como Alemania defender el nazismo es delito y por mucho que uno crea en la libre expresión debe estar prohibido, porque no se puede permitir depredar la dignidad, los derechos y la vida de otros con tanta alegría.
Es que ya no son diferencias políticas, son diferencias de valores, de ética. Y yo no puedo respetar a quien empatiza con violadores, con asesinos. No puedo respetar a los malvados.



lunes, 22 de junio de 2020

Con él supe lo que era el amor incondicional, un amor que nunca pensé que existía.

A las 2:28 de la tarde de un 21 junio, día de Solsticio, como hoy, nació mi hijo Ignacio, más lindo que el sol. Olía delicioso y era lo más lindo que había visto en mi vida. De verdad que era precioso. Con él supe lo que era el amor incondicional, un amor que nunca pensé que existía.

Puerta del Sol. Madrid. 21 Junio 2018






No hay palabras para decir cuánto te amo. Como ocurre con los amores que merecen la pena, diste la vuelta a mi mundo. Desde el momento que supe que te gestaba dejó de parecerme importante lo que hasta entonces me parecía prioritario.

¡Feliz cumpleaños, mi vida! No hay palabras para decir cuánto te amo. Como ocurre con los amores que merecen la pena, diste la vuelta a mi mundo. Desde el momento que supe que te gestaba dejó de parecerme importante lo que hasta entonces me parecía prioritario.
Te amo infinitas veces infinito, hijo de mi corazón ❤️


 En Toledo. España. 21 junio 2018




viernes, 19 de junio de 2020

Con los besos de mi hijo la vida siempre, siempre, siempre me trajo risas y felicidad.

Melancoleando me encontré con esta foto. Es que un 18 de junio, un día como hoy, estaba a sólo 3 días de tener a mi hijo Ignacio en mis brazos. Lo gesté y lo parí sola. Por esos días (y después también) yo lo estaba pasando pésimo. Obviamente la foto no lo dice, pero así era. Muchas mentiras salían a la luz. Quien por aquel entonces aún era mi pareja no era quien decía ser. Y muchas mentiras se hacían verdades.
Con los besos de mi hijo la vida siempre, siempre, siempre me trajo risas y felicidad, aunque hubo momentos en que me moría en el infierno, pero nunca dudé en seguir.
Sé que eso ya es sólo parte del pasado, y no tengo problemas en recordarlo. Hoy estoy tan feliz y orgullosa de mi hijo Ignacio. Mi hijo. Sólo mío por tantos años, hasta que llegó su padre Cristián González ❤️



Nunca serán suficientes besos.

¡Qué tiempos aquellos! Parece que fue hace mucho, pero realmente siento que fue hace muy poco. Qué lindo recordar esos abrazos, esos besos con mi hijo Ignacio. Nunca serán suficientes besos. Nunca.