viernes, 29 de diciembre de 2017

Besos, abrazos y palabras para llenarlos de seguridad y amor.



Nunca serán suficientes besos. Me lo comí a besos cuando chico y hoy ya es un hombre. Creció con la seguridad de ser amado.
Besos, abrazos y palabras para que sepan que son importantes y desde ahí es imposible que los pasen a llevar.
Besos, abrazos y palabras para llenarlos de seguridad y amor.





Ella habla siempre con la verdad, directa, sin miedo y nunca miente.



Ella es Abril, tiene cinco años y es lo más espontánea que hay. Tremenda en todo sentido. Mandona. Intensa. Cuando se ríe lo hace a mandíbula batiente. Si algo no le parece correcto lo dice y no se calla nada. En todas partes es igual, sin filtro, en la casa, en el colegio, en la calle. Hace un rato veníamos camino a la casa cuando escuchamos a un niño gritar, estaba varios metros más adelante que nosotros con un grupo de adultos.
Los adultos, "muy simpáticos" ellos, esos típicos que creen que molestando y burlándose de los niños son tíos más "cool", tiraban al niño (de unos 5 años, como mi hija Abril) de brazos en brazos por los aires mientras el niño pedía a gritos casi llorando que lo dejaran en el suelo.
Abril apuró el paso, nosotros, mi marido e hijos, vimos desde atrás cómo se paró al lado del grupo de adultos (unos ocho o nueve, entre mujeres y hombres) y les preguntó que por qué hacían eso, que cómo no se daban cuenta que al niño no le gustaba. El hombre que tenía al pequeño en brazos al parecer no escuchó a Abril y le dijo al niño: "¡Eh, mira, una niña. Tú eres un niño y estás lloriqueando. La niña se reirá de ti!”.
Abril muy segura le respondió enseguida :" ¡NOOO! no me reiré." Y agregó: "Adultos, no sean malos con los niños. A los niños hay que cuidarlos y tratarlos bien".
Se les quedó una cara de sorpresa e incredulidad a todos los presente, imagino que no esperaban que una niña de sólo 5 años tuviera más criterio que ellos.
Nosotros no opinamos nada, sólo miramos y sonreímos.
La conocemos muy bien y sabemos que siempre salta al ver situaciones de este tipo, es la que interviene y pone la cara cuando cree que alguien lo está pasando mal. Lo hace en el parque, en el colegio, de hecho más de alguna vez ha hablado con los profesores cuando ha sentido que han sido injustos con algún compañero. “Todos nos equivocamos, incluso los adultos”, así se los dice.
Ella siempre habla con la verdad, es directa, sin miedo y nunca miente.

 

 

 






domingo, 24 de diciembre de 2017

Feliz fin de año a todos



Navidad, para mí que no profeso religión alguna, es sólo un día más, sin embargo, a mis hijas (y a mi hijo cuando pequeño) les encanta. Y debo confesar que lo paso muy bien, son muchos días libres, comemos rico, mis hijas cantan villancicos, salimos con mi marido e hijos, decoramos la casa, mis hijas se ponen suéter con renos, pollos navideños.
Como a mis hijas les encanta dibujar les he pedido dibujos como regalos y van a ser maravillosos.
En estas fechas me gusta desconectar y disfrutar de la familia.
Quiero disfrutar de la compañía de mis tres hijos. Poder tenerlos a todos juntos a la vez es algo extraordinario.
Felices fiestas.
Feliz fin de año a todos. Pásenlo genial.
Les dejo mis mejores deseos ❤️

(En la foto mi hijo Ignacio cuando tenía 5 años)







Los niños malos no reciben regalos de navidad



Tanto que escucho hablar estos días de los niños buenos, de los angelitos, de los que se portan bien. Claro, es navidad, y si se portan mal el Viejito Pascuero, Santa Claus no les traerá regalos. Las amenazas centradas en los regalos son chantajes. Estos chantajes orientan al niño a funcionar basándose en conseguir premios y evitar castigos, aprendizaje nada sano y auténtico.

Por otro lado, los niños no son ángeles, no vienen del cielo, ni son regalos para los padres. Me carga la analogía del niño con el ángel.Los niños son tan humanos como nosotros, los adultos. Son personas y sienten. Sienten una gran variedad de emociones. Las llamadas emociones negativas no lo son. Son sólo emociones. Sienten pena, rabia, enojo, desgano, aburrimiento, en especial aburrimiento estos días que los llevan horas y horas de un lado para otro a hacer compras, los llevan a lugares tediosos y es obvio que se cansen. Las emociones de los niños a mucha gente le molestan. Las encuentran inadecuadas. Pero los niños sienten y lo expresan como pueden. Son niños, se comportan como niños. Pero los adultos, ¿cómo se comportan?

Cuidado con los chantajes emocionales, sus cerebros son chiquititos, por tanto, inmaduros y aprenden gracias a sus padres. Sus padres deben enseñarles de manera amorosa y con palabras. Ellos van madurando, mientras nosotros les vamos hablando y no amenazando o chantajeando. Después dicen que los niños son los manipuladores.






viernes, 22 de diciembre de 2017

Depresión y navidad. Aumentan suicidios...

Se acerca navidad y para muchas personas es una época sensible. Si conocen a alguien que esté pasando por alguna depresión, hagan que se sienta acompañado, que no pase navidad solo.
En navidad aumentan los suicidios.






Para criar se necesita estar.






Nuestros hijos nos aman y nos necesitan como al alimento y al aire para vivir. Los hijos siempre esperan a que papá y mamá terminen su ajetreado y agobiado día. Todo el tiempo que han permanecido alejados física o emocionalmente, ellos están esperando.
Los hijos necesitan saber que sus padres los entienden y responden sensiblemente a sus inquietudes, miedos y deseos.
Todos los seres humanos tenemos necesidades afectivas. Necesidades que demasiadas veces en los niños quedan a la espera sin ser atendidas a lo largo de días, meses, años de prisas y exigencias del mundo adulto.
Para criar se necesita estar. Pero estar de verdad porque a menudo la ausencia continúa aún con la presencia física de los padres en casa. No sólo la distancia puede ser física sino también afectiva. Es importante interactuar con los hijos intercambiando miradas, besos, abrazos, juegos, afecto, escucha activa.
Aprovechen la navidad para regalonear. 




martes, 21 de noviembre de 2017

Lo estás malcriando...




Cuando mi hijo era chico me criticaban por mimarlo demasiado, por llevarlo en brazos, por darle teta, por dormir con él, por besuquearlo demasiado, por no obligarlo a comer o prepararle comida a su gusto, por hacerle demasiado caso, en definitva, por quererlo demasiado. Me decían que era una blanda y que tenía que ponerme firme, porque si no un día "ya iba a ver". Todavía no sé qué es lo que tenía que ver ¿Ver que hace dos años se fue a vivir solo a otro país para continuar sus estudios? ¿Ver que es un hombre ético, compasivo y generoso?
Creció, se acabó su niñez y ¡sorpresa! no se convirtió en un mamón dependiente pegado a mis faldas que necesitara dormir conmigo, más bien todo lo contrario, es un ser humano libre e indpendiente.
Hoy estudia Ingeniería en Sonido, va a clases, tiene polola, amigos, va a conciertos, cocina (otra sorpresa, come de todo), lava su ropa. Organiza su tiempo y dinero y todo lo hace solo.
Bueno, y ya la chochería máxima que hoy nos tiene muy orgullosos como padres, es que le darán una Beca Erasmus (podrá continuar sus estudios en cualquier país europeo que elija con todo pagado), pero antes se irá de intercambio a Holanda.
Sintiéndolo mucho por los agoreros (mención especial a mi "haterlover"), "consentir" al niño me funcionó de maravilla. Tener un hijo al que se le puede criar rebosante de amor, libre y sin las presiones de los opinólogos, es lo mejor de la maternidad.
"Lo mimas demasiado". "Nunca dejará la teta". "Nunca dormirá solo", decían. Lo estás malcriando...
Lo que olvidaron decir es que los hijos siempre crecen.
Ah. Y que todo pasa. La infancia no dura eternamente. La infancia no es más que un suspiro en la vida de nuestros hijos.
Eso no hay que olvidarlo.