viernes, 10 de marzo de 2017

Amo mi profesión. Hablar. Sanar. Terapia.

Algo que escribí el 6 de noviembre del 2013 en Facebook y que un amigo ayer comentó.




Amo mi profesión, amo mi trabajo.
Soy una mujer afortunada, producto de todo lo que fui, de lo que me pasó, de lo vivido, hoy puedo mirar, escuchar, abrazar y leer a muchas mujeres.
Puedo comprender el desamparo emocional y soy capaz de ponerme en el cerebro y corazón del otro porque he vivido el desamparo emocional en carne propia.
Lo que más difícil se torna algunas veces, es mostrarnos tal cual somos, ser libres de mentiras ... El trabajo terapéutico consiste en eso, en iluminar lo que nos asusta, lo oculto, lo no dicho. 
Hablar para re-narrar la propia historia.
Es bonito.
Difícil.
Intenso.
Se necesita confianza.
Y valentía.
Y me hace muy, muy, pero muy feliz poder ayudar y conocer cada vez a más mujeres VALIENTES.






martes, 21 de febrero de 2017

Cuido porque quiero cuidar a los que esperan todo de mí. Nacimiento de Abril.





Como hace tan pocos días se cumplieron cinco años desde que nació Abril (17 de febrero), estuve mirando fotos y recordé el periplo que fue su parto: empezando porque sentada en el auto, en plena carretera camino a la clínica en Madrid se rompió la bolsa y Abril sacó la cabeza. Ya con este hecho había que olvidarse del primer plan de parto programado, que era llegar a la clínica en Madrid (45 minutos mínimo). En segundos decidimos con mi marido volver al pueblo en el que vivíamos (menos de 3 minutos) para ir al Centro de Salud (sólo con atención básica. La verdad es que tampoco necesitaba mucho, sabía que estábamos perfectamente bien las dos, pero quería que estuviera algún profesional médico por si surgía alguna emergencia).
Luego vino el viaje en ambulancia a Madrid, con sirena, luces y toda la parafernalia, que nos trasladó al hospital más cercano. Todo esto era parte del protocolo que había que cumplir ya que el Centro de Salud dio aviso de un parto extrahospitalario. Movilizaron una ambulancia equipada con 4 personas para asistirnos, pero que no era necesario, yo estaba lista para irme a mi casa. De hecho, en el hospital al cumplir con todo el procedimiento requerido y constatar que Abril y yo estábamos en perfectas condiciones pedí el alta voluntaria. 

Finalmente en la tarde llegamos a la clínica donde Abril debía haber nacido y donde controlaron todo mi embarazo (sólo pasamos esa noche y al otro día nos fuimos a la casa). Yo sólo quería tranquilidad para tener a mi cachorra lo más pegada a mi pecho, ella estaba fuerte y sanita, y yo también.

Esta foto es de cuando estábamos en el hospital, antes de irnos a la clínica. No nos habíamos separado. Estuvimos pegadas haciendo el piel con piel desde que Abril nació. Y a
 propósito de esto es que ahora traigo a colación el consejo que recibí de una enfermera: 

-"En cuanto venga la enfermera de la noche que se lleve a la bebé al nido. Tú descansa y deja que se hagan cargo de la niña, que luego es muy duro cuando llegas a casa. Llorará mucho, pero tú tranquila, déjala, no te preocupes, así se acostumbrará a estar sin ti".
En la tarde noche llegó la otra enfermera y me preguntó:
-"¿La niña va a dormir en el nido?"
-No, la niña duerme conmigo. Respondí.
-Vale, lo que quieras, pero piénsalo bien. 

¿Pensar qué? no cambiaría de opinión por nada del mundo. Mis tres hijos han dormido conmigo desde la primera noche y los tres se han ido cuando han querido. Obviamente cada uno ha tenido su cuna cuando guagua y su cama cuando han crecido. 
Desde los tres años más o menos duermen solos en su cama durante toda la noche, pero si se despertaban (o despiertan) a medianoche siempre han sabido que son bienvenidos en la mía. 
Ignacio, mi hijo mayor, dejó de ir a mi cama como a los 6 años y las niñas cada vez lo hacen menos (Abril, mi tercera hija, es la que menos ha ido, ella prefiere dormir sola desde muy chica). Los tres siempre han dormido muy bien y ninguno ha sufrido de pesadillas nocturnas, por lo que duermen toda la noche plácidamente. Aunque, sinceramente, yo adoro dormir con mis hijos. Siempre ha sido un placer despertar con alguno de ellos. Aparte que a los tres los amamanté a libre demanda, y para mí, lejos lo más cómodo era tenerlos pegados toda la noche.

Placer, amor, conexión, leche, apego, todas esas cosas y más se consiguen cuando uno no se separa de su hijo. Las primeras horas son únicas e irrepetibles, nunca vuelven. Y se quedan grabadas para siempre.

En el embarazo no hay bebé fuera. Antes del parto están dentro del útero, donde están perfectamente bien atendidos. Por lo tanto, aunque hagan creer que el nido es lo mismo y que estarán igual de bien, no lo es. Es más, es radicalmente diferente.

Yo soy consciente que las infancias de mis hijas se terminarán muy pronto. La de Ignacio pasó demasiado rápido. Sus infancias, la cama llena, sus voces, sus gritos, sus reclamos, sus bocas llenas de leche. Todo eso termina. Y es por eso que no echo de menos nada de antes de ser madre. Algún día, más pronto que tarde, lo sé, volveré a tener todas las horas que quiera para mí. Volveré a ser la dueña de las horas justo como lo era antes de tener hijos.

Ahora veo películas, leo, abrazo al padre de mis hijos, trabajo, besuqueo y regaloneo a mis pollos. Cuido hijos. Ellos siempre han sido mi prioridad. Soy la que los cuida. Y cuido porque quiero cuidar a los que esperan todo de mí. Me esperan toda y yo soy feliz por ello.





lunes, 13 de febrero de 2017

"Enseñando" a dormir. Es aberrante que una sociedad celebre que los padres traten de esta manera a sus hijos.

Este es un video terrible. Ningún padre debería tratar de esta manera a su hijo, por mucho que alguien se lo recomiende, alguien al que claramente le importa una raja el bienestar de los niños.

No es moral, ético, humanamente aceptable. Es una aberración que lo celebren. No está bien.

Por supuesto que los niños dejan de llorar. Pero no porque estén bien o hayan entendido que el "método" es regio.

Lo que aprenden es : ¿Para qué voy a llorar si no me hacen caso? ¡Bravo! Así se consiguen niños desconectados, niños que saben que no vale la pena comunicar su malestar, su dolor, su miedo, su tristeza... Niños que no confían en sus padres y menos en los demás.

Me duele ver sufrir a los niños, me preocupa que madres (pensando que lo hacen bien) desatiendan el llanto de sus hijos, dejándolos llorar solos por horas, días, meses. 
Es un error que se paga muy caro. Las consecuencias no serán evidentes ahora que son guaguas, pero ya más grandes se podrían evidenciar en forma de trastornos de ansiedad de separación, depresiones infantiles, enuresis o graves trastornos de conducta en la adolescencia. Cuando una madre o un padre desatiende el llanto de su hijo dejándole solo llorar sin consuelo, cuando ya se ha producido esa primera quiebra, su empatía, confianza, bondad innata, podrían verse mermadas de por vida.  

No podemos tratar de esta manera a los niños.









miércoles, 11 de enero de 2017

Puede no gustarnos la alcaldesa Barriga, puede que no estemos de acuerdo con su política o con lo que dice, puede que hasta no nos guste el color rosado o Hello Kitty (que a ella le encanta); pero eso no le da derecho a nadie, menos a las autoproclamadas verdaderas feministas, a mofarse y a hacerle bullying. 
Pasa lo mismo con la presidenta Bachelet, he leído cada barbaridad, "chancha indecente", "guatona cu...", "vieja gorda y fea", "chanchelet" y así suma y sigue. ¿En serio son adultos los que escriben eso? Qué pena por ellos. Pero eso es bullying y del más infantil.
Luego en los muros de esas mismas personas "respetuosas" aparece como foto de perfil "NI una menos".







domingo, 8 de enero de 2017

Cuando el feminismo se vuelve Bullying.



Feministas "súper empoderadas" le hacen bullying a Cathy Barriga por decir que "es feminista, pero no de las que se dejan bigotes". Ellas, las bacanes, subieron sus fotos a las redes sociales usando bigotes.

Esas mismas feministas shúper shoras que ahora se ríen de Cathy Barriga por querer verse bonita y cuidar su aspecto físico, compartieron mega hiper emocionadas hace como un mes el discurso de Madonna por ser una verdadera feminista...Claro, como Madonna no se ha hecho nada, con casi 60 años se mantiene la raja de manera 100% natural.

Qué feminismo más raro el que practican. Hablan de Sororidad (me tienen chata con la palabrita), del patriarcado, del machismo que se burla de las mujeres, que todas somos hermanas, tocan a una y nos tocan a todas, "Ni una menos" y bla, bla, bla y luego hacen pebre a una "hermana" a punta de bullying.

"Hermanas", yo soy feminista hasta la médula, pero no comparto esa ideología de andar humillando a las demás personas. Si para ustedes eso es liberación, por fa, no me liberen.





sábado, 7 de enero de 2017

Experimentos de Harlow. Sobre el Amor materno.





Los experimentos de Harlow muestran la importancia del apego (a veces, tan mal entendido), la necesidad imperiosa de madre, la protección y amor materno.








domingo, 1 de enero de 2017

Nuevo año 2017.




Y se acaba este año, queda menos de media hora para que comience el 2017. El 2016 aprendí a vivir sin mi hijo. Pero ¿saben? no hay dolor en esta historia, no hay sufrimiento. Aprendí a echarlo de menos y a estar bien. Ya hace muchos años, cuando era un niño, me tocó estar sin él. Ni se imaginan el coraje que necesité para hacerlo. Cuando se fue a vivir solo a Madrid le dije: "Ignacio. Desde que naciste no sé lo que es estar lejos de ti". "yo puedo estar contigo siempre, aunque no esté contigo, estoy contigo siempre".
En general el 2016 ha sido un buen año para mí y mi familia, pero espero con ansias el 2017. Este nuevo año que ya está por comenzar trae aires nuevos, cambios que me tienen muy feliz y entusiasmada. Sé que el cambio de año no es más que un cambio de folio. Muchos dicen que no ven la diferencia, es como "el día de la marmota" sólo que con un número más. No hay gran cambio, seguirán la misma rutina, le mirarán la cara al mismo jefe odioso de todos los días, se levantarán en el mismo lugar y harán lo mismo que llevan haciendo por años. La vida es así, perdemos algunas cosas, ganamos otras. Pero podemos permitirnos un cambio, ese cambio debe ser interno. Recordemos que más del 50 % de lo que nos pasa es nuestra responsabilidad. Y tendremos 365 días llenos de oportunidades para cambiar lo que queramos en nuestras vidas. Pero bueno, es sólo una idea, cada uno decide y es responsable de lo que hace con su vida.
Adiós al viejo año, me he sentido querida y arropada. Mi amor y gratitud a quienes me han acompañado. Gracias a los que lo han hecho posible. Felicidad y abrazos apretaos para mis amigos de facebook. Se les quiere. Disfruten de la vida, la risa, los amigos y el amor.
Mi deseo para terminar este año es que nos humanicemos de verdad, que nos respetemos todos, basta de matar y abusar de mujeres. Que seamos más generosos con los que necesitan una mano, Y mi deseo diario es que cuidemos a nuestros niños. Es nuestra responsabilidad como adultos aprender a amar y cuidar a los niños como ellos realmente necesitan. De ello depende que la capacidad intacta de amar con la que nacen se despliegue o se pervierta.
¡Feliz nuevo año!