miércoles, 12 de noviembre de 2014

Los valores, los hábitos, se aprenden en el día a día, en la comunicación, en las relaciones humanas, mucho mejor si el ejemplo es de los padres.

Los hijos necesitan a sus padres para que los guíen. La obligación de los padres es educar, enseñar valores, hábitos, a descubrir y regular las emociones; pero con el ejemplo, no predicando. Los hijos aprenden lo que realmente hacen los padres, no lo que dicen que hacen. Prohibirle fumar a un adolescente mientras el adulto lleva un cigarrillo en la boca no funciona.
Los valores, los hábitos, los límites se aprenden desde la infancia, lo que no puede hacer un padre o madre ausente es venir a intentar instalarlos a un adolescente y esperar resultados.


viernes, 10 de octubre de 2014

Los hijos trofeos.

Usar a los hijos como "chapa" es abuso emocional. Los padres somos adultos, y debemos hacernos cargo de la niña o niño herido que fuimos. Ya somos adultos y cada uno, si lo decide, debe buscar ayuda en otro adulto, pero no en los hijos. Buscar ayuda es necesario para sanar los abusos recibidos en la infancia.

Evitemos usar a los hijos para limpiar imágenes, para mostrar lo que no somos, para disfrutar de quienes no fuimos, para auto engañarnos, eso es abuso.

Intentemos no lucirnos nosotros por los logros académicos de ellos, capaz que lo hagan sólo por recibir miradas. Sentir orgullo es sano y normal, pero no utilizarlos como trofeos.

Cada uno debe hacerse cargo de su cada uno, si es que puede. Y si no, bueno, ya los hijos crecerán, y podrán de la mano de otro adulto que lo ayude, liberarse de la carga que se le impuso.

Nuestros hijos son niños hoy, dejemos que vivan y disfruten su infancia.  Es lo que vale la pena vivir. Lo que nos debe preocupar y no cuántos diplomas tiene. O si es el "Mateo" del curso. O si por fin destronó como número uno a la amiga.

Cuidado. Mucho cuidado, con ocultar los monstruos internos usando sus caritas lindas y puras.

El ser humano es el único mamífero que abandona a sus crías de noche...

Cada familia sabe (se supone) y decide la manera de criar a sus hijos. Pero apuesto mi cabeza que si seguimos nuestros deseos del cuerpo, nuestro instinto y no estamos pendientes de los discursos de los demás, la crianza se nos hará más fácil, y estoy segurísima que nos gustará. 
Que nuestro fin no sea "disciplinar" para el futuro, menos cuando tenemos un bebé o un niño pequeño que está recién creciendo ... que está recién empezando a vivir, y por lo tanto nos necesita. Para TODO, para comer, dormir, etc.
Estoy segura que si nos quedamos un ratito para ayudar a dormir a nuestros hijos lo disfrutaremos.
Aceptemos que somos mamíferos humanos muy dependientes de otros mamíferos humanos, necesitamos compañía de día y de noche. 
Los niños sanos y normales deciden cuándo empezar a dormir solos, no duermen toda la vida junto a los padres. Los padres estamos para acompañar y no para adoctrinar. 
Por otro lado, la infancia, la crianza es tan corta! Nuestros hijos crecen tan rápido. Se me han pasado volando los 20 años desde que nació mi pollo grande, mi Ignacio. La infancia de nuestros hijos corre a pasitos cortos y luego a pasos firmes y largos. 
No perdamos el tiempo en tonteras, en preocupaciones, culpas, inseguridades, y en absurdas ideas en torno a hábitos que se dan finalmente con el simple hecho de vivir en familia, en sociedad.
Disfrutemos, gocemos. De eso se trata el amor. De eso se trata el ser padres. Mientras haya más placer, mejor se desarrolla el cerebro de nuestros hijos y más felices y grandes se ponen los corazoncitos de todos. 


sábado, 27 de septiembre de 2014

Que un método de crianza sea eficaz no quiere decir que sea sano


Cualquier recomendación de crianza que fomente el maltrato infantil, que transgreda los derechos de la infancia no debe ser oída, aunque lo diga un supuesto "especialista", la vecina, la abuelita o la biblia.
Los maltratos, los gritos, las duchas frías, la "vara" para enseñar, las humillaciones, las indiferencias, las palabras ofensivas, el "Time out" (dejarlos solos para pensar) no promueven la salud mental, sólo la empeoran. 
Con descargas eléctricas la obediencia es casi instantánea, no por eso vamos a andar electrocutando a nuestros hijos. Que el método sea eficaz no quiere decir que sea sano o recomendable para la infancia. 
Mejores son las palabras, cariño, empatía, cuidados, informar sobre los límites más que imponer los límites, MIRADAS, miremos a nuestro niños.



Mis 20 años siendo mamá



Llevo 20 años siendo mamá ... la mitad de mi vida. 

Claramente no he sido siempre la misma, He cambiado y crecido mucho. Mis 3 hijos me han hecho crecer, ellos me han mostrado cómo hacerlo. 


No me canso de mirarlos y admirarlos. Tienen una dulzura infinita, una generosidad y calidez impresionantes. 

Me alegra el corazón saber que viven la vida tanto más feliz que yo la viví a sus edades. 

Lamento y pido perdón por cada una de mis sombras que los han sombreado ... Y doy gracias a la vida por no repetir algunas historias ...

Nunca imaginé que se podía amar tanto antes de tener a mi Ignacio. 

Definitivamente los amo, y agradezco cada día por pasar la vida dándoles la mano.



Leche materna: natural, gratis, amorosamente humana.

El instinto o deseo del recién nacido mamífero humano es buscar el pecho de su madre, luego de perder la calma del útero busca seguridad y la encuentra succionando el pecho materno. 
Primero seguridad, luego satisfacción de hambre.
Así continúa el mamífero humano, succionando por mucho tiempo, 2 años según lo recomiendan OMS, UNICEF, IHAN, INOCENTTI, SOCHIPE y todas las organizaciones de salud, sintiendo seguridad, calma, amor.



Así de simple, natural, gratis, amorosamente humano.


http://www.iamnotthebabysitter.com/breastfeeding-photos-from-around-the-world/#prettyPhoto

martes, 9 de septiembre de 2014

No creo en las madres perfectas

Hace aaaaños que no creo en las madres perfectas.
Somos mujeres, siendo madres todas, en una sociedad muy injusta con la maternidad. Ser madre hoy se torna difícil, en gran parte por lo que dices; es cansador intentar ser una madre ideal, agota y es imposible ser la madre perfecta, con la hija perfecta y el marido perfecto. Eso no existe. Por eso hay que olvidarse de las teleseries y de las novelas rosas, hay que creer en una y rodearse de gente, de mujeres, de madres, que también crean en ellas.
La maternidad a veces tiene días malos, es uno de sus lados ... Cuando los hijos están enfermos, cuando no hay ayuda con las cosas de la casa. Cuando el sueño no da tregua, el sueño cansado que invita a no hacer nada y a entregarse al caos ... a veces, ahí, se está mejor. 
Los días malos pasan, y afortunadamente (en mi caso) son muy muy pocos. No existe la maternidad tan idealizada, tan especial ... Pero sí existe la crianza con respeto. La crianza con respeto nace, simplemente nace cuando decidimos no juzgarnos, cuando aceptamos que cada madre es la mejor madre para SU hij@, y por tanto la maternidad se convierte en puro placer, con días malos pero con muchos más buenos ... Debemos disfrutar. Ser madres es maravilloso.