sábado, 27 de septiembre de 2014

Que un método de crianza sea eficaz no quiere decir que sea sano


Cualquier recomendación de crianza que fomente el maltrato infantil, que transgreda los derechos de la infancia no debe ser oída, aunque lo diga un supuesto "especialista", la vecina, la abuelita o la biblia.
Los maltratos, los gritos, las duchas frías, la "vara" para enseñar, las humillaciones, las indiferencias, las palabras ofensivas, el "Time out" (dejarlos solos para pensar) no promueven la salud mental, sólo la empeoran. 
Con descargas eléctricas la obediencia es casi instantánea, no por eso vamos a andar electrocutando a nuestros hijos. Que el método sea eficaz no quiere decir que sea sano o recomendable para la infancia. 
Mejores son las palabras, cariño, empatía, cuidados, informar sobre los límites más que imponer los límites, MIRADAS, miremos a nuestro niños.



Mis 20 años siendo mamá



Llevo 20 años siendo mamá ... la mitad de mi vida. 

Claramente no he sido siempre la misma, He cambiado y crecido mucho. Mis 3 hijos me han hecho crecer, ellos me han mostrado cómo hacerlo. 


No me canso de mirarlos y admirarlos. Tienen una dulzura infinita, una generosidad y calidez impresionantes. 

Me alegra el corazón saber que viven la vida tanto más feliz que yo la viví a sus edades. 

Lamento y pido perdón por cada una de mis sombras que los han sombreado ... Y doy gracias a la vida por no repetir algunas historias ...

Nunca imaginé que se podía amar tanto antes de tener a mi Ignacio. 

Definitivamente los amo, y agradezco cada día por pasar la vida dándoles la mano.



Leche materna: natural, gratis, amorosamente humana.

El instinto o deseo del recién nacido mamífero humano es buscar el pecho de su madre, luego de perder la calma del útero busca seguridad y la encuentra succionando el pecho materno. 
Primero seguridad, luego satisfacción de hambre.
Así continúa el mamífero humano, succionando por mucho tiempo, 2 años según lo recomiendan OMS, UNICEF, IHAN, INOCENTTI, SOCHIPE y todas las organizaciones de salud, sintiendo seguridad, calma, amor.



Así de simple, natural, gratis, amorosamente humano.


http://www.iamnotthebabysitter.com/breastfeeding-photos-from-around-the-world/#prettyPhoto

martes, 9 de septiembre de 2014

No creo en las madres perfectas

Hace aaaaños que no creo en las madres perfectas.
Somos mujeres, siendo madres todas, en una sociedad muy injusta con la maternidad. Ser madre hoy se torna difícil, en gran parte por lo que dices; es cansador intentar ser una madre ideal, agota y es imposible ser la madre perfecta, con la hija perfecta y el marido perfecto. Eso no existe. Por eso hay que olvidarse de las teleseries y de las novelas rosas, hay que creer en una y rodearse de gente, de mujeres, de madres, que también crean en ellas.
La maternidad a veces tiene días malos, es uno de sus lados ... Cuando los hijos están enfermos, cuando no hay ayuda con las cosas de la casa. Cuando el sueño no da tregua, el sueño cansado que invita a no hacer nada y a entregarse al caos ... a veces, ahí, se está mejor. 
Los días malos pasan, y afortunadamente (en mi caso) son muy muy pocos. No existe la maternidad tan idealizada, tan especial ... Pero sí existe la crianza con respeto. La crianza con respeto nace, simplemente nace cuando decidimos no juzgarnos, cuando aceptamos que cada madre es la mejor madre para SU hij@, y por tanto la maternidad se convierte en puro placer, con días malos pero con muchos más buenos ... Debemos disfrutar. Ser madres es maravilloso. 



domingo, 31 de agosto de 2014

La crianza respetuosa ni "hippie" ni militar.

La gente se equivoca sobre la crianza respetuosa, amorosa o como quieran llamarla. 
Piensan que es un tipo de crianza "hippie", sin límites, sin valores, permisiva. Nada más equivocados, la crianza respetuosa, es eso, RESPETO. 
Lo fundamental es distinguir entre necesidades primarias y secundarias. Las primeras son irrenunciables, no se negocian ni se niegan. Son las necesidades psicoafectivas (necesidad de afecto, cariño, respeto, caricias, reconocimiento, atención, tiempo). Las segundas pueden ser frustradas sin causar daño. De hecho, se pueden transar según la edad (tiempo para mirar tele, comprar juguetes, comer dulces, etc. Las "necesidades culturales").
En la crianza respetuosa el afecto, el mimo y la atención no deben ser limitados ni reprimidos. Los niños respetados son pacíficos y respetuosos.
Los límites no se imponen, se informan, se explican. Todos entendemos mejor así. Pero nadie puede venir a instalarlos, a pretender enseñarlos a los 13 ó 14 años y esperar resultados.



Ilustración Agnieszka Szuba

Sin miedo a los brazos

Un bebé contenido, abrazado, acariciado, acunado sobre el pecho de su madre estará tranquilo y colmado. No tendrá altos niveles de estrés que dañen su cerebro y desarrollo.
Será una guagüa que crecerá y se desarrollará física y emocionalmente de forma sana, correcta; y por sobre todo, FELIZ.




sábado, 26 de julio de 2014

El círculo de la violencia

Porque yo lo viví es que entiendo tan bien el desamparo y maltrato infantil.

Tenemos una sociedad construida sobre la base de una infancia maltratada y después nos cuestionamos por qué estamos cómo estamos.

Los golpes no solucionan nada, sino que crean un problema más grave.

Cuando se toca el tema siempre sale un adulto dañado a defender los maltratos argumentando: "A mí me pegaban y hoy soy una mujer o un hombre de bien" (cosa que nadie podría asegurar).

Y si realmente son hombres o mujeres de bien, seguro que no fue por los golpes que recibieron de sus padres, sino que a pesar de ellos.

Tampoco falta el que opina que deberíamos ser más violentos con la infancia y así evitaríamos la delincuencia.

Con ese tipo de comentarios, no damos un paso sino que retrocedemos diez.

Pero lo más común es decir que hay tanta delincuencia, que tenemos una generación de vagos y malcriados porque lo padres no han tenido mano dura. Siendo que la historia nos muestra como la mano dura lo que finalmente genera es agresividad, violencia y muerte.

La violencia no evita la delincuencia, la provoca.

Respetar y criar amorosamente no significa que los niños deban crecer sin límites, pero es imposible intentar imponérselos a un adolescente al que nunca se le ha hecho caso y esperar buenos resultados.

Hay que romper el círculo de la violencia y para hacerlo no hay que golpear, gritar, humillar nunca a los hijos. NUNCA.